Nuestra Posada
Circunda la casa principal un parque
de arboleda centenaria, con eucaliptos, robles, nogales, durazneros
y otros, conformando una gama de colores digna de contemplación.
La antigua casa fué restaurada por
su dueña con bonito gusto, respetando los orígenes de la arquitectura
rural. Cuenta con 3 cómodos dormitorios, Uno en suite con hogar
a leños; un amplio living comedor que invita a la reunión en torno
al calor de la chimenea. Un capítulo aparte merece la cocina, auténticamente
“de campo”, por sus dimensiones, colores y aromas de comidas caseras
elaboradas sobre la base de productos del establecimiento y de
la zona.
Un antiguo vagón de tren cuidadosamente
ambientado, crea la magia para quienes quieran pasar allí, un fin
de semana romántico, pintar, leer, o simplemente contemplar el
día pasar sobre el horizonte verde y soñar.
Alrededor del fogón y en compañía
del mate, las puestas de sol son más prolongadas, con sus distintos
tonos de rojos.
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